sábado, 5 de diciembre de 2009

Objeto de la estadística

Con los elementos que hemos introducido en anteriores posts (estadística,fenómenos, clases de fenómenos, descripción casual y estadística, población y muestra, regularidad estadística )anteriormente podemos ya establecer cuál es el objeto de la estadística en un sentido objetivista.

El objeto material o parte de la realidad que acota y estudia la Estadística, la constituyen los fenómenos de azar o estadísticos.

En cuanto al objeto formal o punto de vista desde el cual enfoca y estudian estos fenómenos estadísticos es aquel que consiste en prescindir de lo individual o casos aislados para detenerse en el conjunto. De aquí que las regularidades obtenidas de esta forma de proceder (método estadístico) se llamen de colectivo y no pueden aplicarse a casos aislados.

Para obtener estas regularidades no se dispone, la mayoría de las veces, del colectivo completo (población), sino solamente de muestras. En tal caso, el objeto formal de la estadística se amplía a la cuestión de obtener estas regularidades de la población a través de muestras (Estadística inductiva).

Se comprende que el conocimiento de la poblaci;on, a través de la muestra no será nunca completo, y así, la verdad de cualquier juicio sobre la población solamente la poseeremos con cierto grado de certeza. En el ejemplo de la moneda, si después de lanzarla 1000 veces y observar que ha salido cara 502 (lo cual constituye una muestra) elaboramos el juicio de que en la infinidad de las posibles realizaciones del experimento (Población o Universo), el 50 por 100 de las veces obtendremos cara, habremos hecho un juicio sobre la población consistente en inducir una propiedad de la misma a través de la muestra.

La verdad del juicio que hemos elaborado anteriormente, sobre la población, a partir de una muestra de 1000 realizaciones del experimento, no la podemos poseer más que con un cierto grado de certeza o confianza, es decir, que esa etapa final no será nunca alcanzada.

En tales casos la Estadística (inductiva) nos proporciona métodos (método estadístico inductivo) encaminados a obtener una medida numérica de este grado de certeza o confianza. Esto se consigue utilizando la Teoría de las Probabilidades como fundamento matemático.

Cuando de este grado de certeza o confianza poseamos una medida numérica en virtud de la cual nos adherimos a la verdad de un juicio, diremos que se trata de una certeza estadística.

Es preciso familiarizarse desde un principio con la idea de que la Estadística no nos proporciona certeza, sino, a lo más, grado de confianza expresado numéricamente.